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Ángel Lattus, actor y organizador del Festival Internacional del Zicosur

Son muchas las tradiciones que son festejadas en Antofagasta con la llegada del verano, y sin duda, una de las más esperadas es el Festival Internacional del Teatro Zicosur, que este martes abrió el telón y encendió las luces con la obra “Nagy, el habitante del cielo”, en una emotiva inauguración donde se homenajeó a […]

Son muchas las tradiciones que son festejadas en Antofagasta con la llegada del verano, y sin duda, una de las más esperadas es el Festival Internacional del Teatro Zicosur, que este martes abrió el telón y encendió las luces con la obra “Nagy, el habitante del cielo”, en una emotiva inauguración donde se homenajeó a la cineasta recientemente fallecida, Adriana Zuanic.

El connotado actor antofagastino de la compañía de teatro de la Universidad de Antofagasta y organizador del evento, Ángel Lattus, quien lleva más de 45 años en esta profesión, recuerda con orgullo la gestación de esta iniciativa para cumplir el sueño de su mentor, Pedro de la Barra, de realizar un festival internacional andino que, posteriormente se convirtió en este gran proyecto del Zicosur. Hoy, en su XI versión promete encantar en forma gratuita a todo espectador.

¿Cómo nació este tradicional festival de teatro?
Por la porfía mía, de guardar en mi corazón el deseo de Pedro de la Barra, el maestro que nos formó profesionalmente y nos inculcó esta idea. Él quería hacer un festival más chico que se llamaba festival de teatro andino, en donde estuvieran los países limítrofes con Chile separados por la Cordillera de los Andes. Y luego con la Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur (Zicosur) nació este intercambio cultural. Para el primer festival teníamos 10 millones de pesos financiados por la Universidad de Antofagasta y la municipalidad. Comenzamos con doce compañías y fue un gran éxito, se llenó.

Esta vez, a los países de siempre se unen Venezuela y México. Podría decirse, entonces, que la crisis no afectó al financiamiento de los particulares…
El presupuesto que nos dieron fue antes de la crisis y lo hemos estado utilizando de la mejor manera posible, buscando todos los descuentos para que los pasajes salieran baratos, en los cuales no se permite cambiar fecha ni hora.

¿El financiamiento del 2% a la cultura que les otorgó el Core para la presentación, estimuló a algún tipo de renovación para esta versión del festival?
En realidad gracias al 2% pudimos financiar esto, pero no hay mayores cambios. Lo que sí, queremos tener éxito este año para que nos vuelvan a financiar el próximo. Pero lo demás son gastos que no podemos realizar, porque no sabemos que es lo que va a venir a futuro. Si hay crisis quizás no nos dan plata, esperamos que no sea así.

¿Cuáles son sus expectativas en cuánto a público para este año?
Con 65 mil personas quedamos contentos. La gente que nos apoya es bastante y ojalá llegáramos a esa cifra, esto es un festival masivo y ojala la sobrepasáramos. Lo único malo es que no tenemos un sitio con la programación, pero utilizamos el facebook para hacer publicidad.

ZICOSUR 2009

En total, son 20 obras representadas por 17 compañías las que están conformadas por delegaciones provenientes de México, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Argentina y Chile que se unen para este encuentro cultural en cuatro escenarios de la ciudad –Teatro Pedro de la Barra, Teatro Municipal, Colegio San Agustín y en el Parque Croata, al aire libre -, los que darán vida a la fiesta de teatro más importante de la región con funciones que se presentarán, además, en Calama, Taltal, Tocopilla, Mejillones y Sierra Gorda.

Más allá del teatro como concepto común entre las naciones ¿De qué manera se manifiesta la fraternidad entre los pueblos hermanos con esta actividad?
Es muy rico, hay amistades que son tradiciones y se repiten todos los años. Se da mucho la confianza en ellos y tienen una buena perfomance en el escenario. Se genera una amistad muy valedera, férrea, espontánea y que va ha durado once años, como es por ejemplo la fundación de teatro arlequín, que a los 11 festivales ha venido con su compañía. De la misma manera, por ejemplo, yo he ido a Bolivia con varios directores y actores y estamos siempre en contacto.

¿Considera que en estas manifestaciones artísticas encienden las luces del escenario antofagastino por un momento o en la región el teatro permanece vivo?
Está vivo siempre, a la gente le gusta y lo espera con expectativa todos los años. Ya forma parte de una necesidad del entretenimiento veraniego en Antofagasta.

Para usted, como actor de gran trayectoria en el mundo de la actuación ¿Qué representa este mega evento que tiene lugar, al menos una vez al año en la ciudad?
Para mi es todo lo que he logrado hacer en estos 47 años que llevo haciendo teatro. Creo que es uno de los anhelos que he tenido toda mi vida, ver que una idea mía se plasmara en este festival y que moviera tanta gente que está alrededor de ella, con mayor o menor interés, pero hay gente que hace de su vida esto; estar con el público, entregándoles entretención, enseñándoles a través de todas las propuestas que se hacen arriba del escenario.

¿Cómo evaluaría la calidad del teatro el año 2008?
Bueno, dentro de todo hay buenas y malas manifestaciones. Hay compañías emergentes y compañías consagradas que llevan años, que se han hecho habituales en el artístico antofagastino y eso es mérito de la labor sostenida que ha realizado la compañía de teatro de la Universidad de Antofagasta, durante los 46 años. Y de las compañías emergentes lo mismo. Pero lo más positivo de todo es que hay un deseo de hacer teatro.

¿Cómo ve la competencia dentro de las compañías emergentes?
Más que competencia, hay un empuje por ser mejores, eso también es importante. Hay un deseo por hacer las cosas bien, pero más me gustaría que se hicieran con espiritualidad para llegar a ser sacerdotes de la profesión, querer el teatro y respetarlo sobre todas las cosas con humildad, con honradez y con honestidad. Ahí nace un buen hombre de teatro y la recompensa son los aplausos.

Publicado el 07.01.2009