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Análisis Gastronómico

Atardecer Romántico en Ikebana

Si usted quiere impresionar a una chica, o celebrar un momento especial este es el mejor espacio que he encontrado en Iquique para hacerlo, lejos el lugar más romántico de la ciudad.

Periodista Gastronómica

Algo mágico pasó cuando llegué al último piso del hotel Sunfish, una piscina al centro y alrededor dispuestas unas pocas mesas representando un restaurante, cuando lo observé más atenta me di cuenta que había un sushi bar, así quedé expectante con la experiencia que me tocaría vivir esa noche.

Estaba atardeciendo, por lo que deseé con todo mi corazón tener una noche romántica con mi amado, sin embargo estaba lejos, así que no quedó más que disfrutar de una maravillosa puesta de sol desde aquella bella terraza, sólo pensando en él.

Luces tenues, mesas montadas delicadamente, vista directa al horizonte marino y una exquisita carta de sushis, preparaciones que en los últimos años se han vuelto populares, más en Iquique que es tan cosmopolita.

Para amenizar el nostálgico momento solicité un mango sour, no podía dejar de disfrutar uno de los emblemas de la zona como es el mango. Estaba perfecto, con una textura un tanto espesa señal del mango fresco, algo seco, así que engañador, por lo que lo bebí con cautela, no fuera a ser que la nostalgia por mi amor me fuera a tomar por sorpresa.

Para comer comencé con una Ensalada Ebi ($2.500), que consistía en camarones salteados con un mix de hojas verdes y el toque innovador era que estaba aderezada con una vinagreta de mango. Estaba bien fresca y sabrosa.

De fondo pedí un Pollo Teriyaki ($5.000) montado como un roll de pollo relleno con camarón con una salsa agridulce. Aunque el pollo es difícil consumirlo en piezas de roll, porque es un poco duro por la cocción, en sabor estaba maravilloso. La salsa era asombrosa, definitivamente un excelente complemento.

Y para finalizar, el pecado de la noche, el postre que fue un sorbete de frutos rojos artesanal ($1.200). Aunque parezca muy halagador igual estaba magnífico. Preciso para terminar con una comida, templador de papilas y categóricamente uno de los mejores que he degustado.

Me encantó Ikebana, tiene una onda bella, de esas que te atrapan para hacerte fan del lugar. Es perfecto para ir en pareja y como recomendación personal, creo que es imperdible en una puesta de sol, vaya no se arrepentirá.

Recuerda que también puedes conocer los mejores restaurantes de Antofagasta www.restonomia.cl

Publicado el 16.04.2010