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RestoNews

Análisis Gastronómico

Capitán General

Desde hace un tiempo que el restaurante 1810 viene anunciando su renovada carta que rescata el altiplano y la costa fusionándolos. Me animé y fui en busca de lo nuevo de este restaurante.

Periodista Gastronómica

Al llegar encuentro un 1810 con chef y carta nueva. Los dueños me reciben ansiosos por darme las buenas nuevas y sobretodo presentarme a Anibal Rojas, nuevo chef ejecutivo, quien con un recorrido de varias ciudades ha logrado percibir la gastronomía regional de una forma distinta.

Aunque la carta se lanza el próximo miércoles cinco de agosto, hay varios platos que están en marcha blanca en las sugerencias del chef. Sussy Majmud, socia del lugar, me cuenta que han tenido una buena aceptación por el público y que la llegada del nuevo chef ha sido una bendición para el restaurante, ya que ha logrado cautivar a más de un comensal con su definido toque regional.

La carta es bien entretenida dando énfasis a todo lo que respecta el 1810 en la historia de Chile, con nombres como “Capitán General” ($8.300) que fue la preparación que degusté esa noche. Se puede leer varias veces ¡Viva la independencia!, ¡Se ha hecho patria! o frases emblemáticas de nacionalismo.

Capitán General, consiste en pétalos de locos sobre lenguado escalfado acompañado de timbal de ensalada del huerto.

En montaje el plato es muy bonito, con una buena gama de colores que atrae la vista con detalles como cuidados salseos de coral de ostión, además de un coulis de perejil y un firme timbal de verduras. A mi gusto, las láminas de locos con perfectos cortes lo convierten en una preparación delicada y especial para una mujer.

En sabor se nota la gracia de la fusión del mar con las verduras del huerto, que en este caso eran palmitos, palta, tomates, papas, coronado con betarraga.

El pescado, aunque debo confesar que la cocción escalfada no es mi preferida, estaba sabroso. Pero la gracia total eran los pétalos de locos, que aparte de verse bien tenían buen sabor y una textura blanda, con un macerado justo de limón y condimentos.

Lo mejor de la noche, sin duda fue el postre, mousse de mote con huesillos. Estaba dulce, delicado y muy fino en sabor. -¡Lejos lo mejor!-.

Rescato el uso de las nuevas tendencias, como es el deconstrutivismo gastronómico, donde se buscan recetas tradicionales fusionándolas con distintos tipos de técnicas de cocción, esto lo considero como mágico, ya que se logra presenciar sabores conocidos pero con distintas texturas.

No puedo desconocer que la carta de vinos de 1810 es inigualable en Antofagasta y con la ayuda de Jorge Rodríguez (JR) usted podrá degustar de excelentes vinos premium.

Publicado el 30.07.2009