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Delicias de invierno

La tradición chilena de comer masas dulces fritas durante el invierno es un hecho. Nuestra memoria colectiva reconoce que reconfortarse en los fríos atardeceres de invierno es disfrutar de una buena cuota de sabores dulces, con esponjosas roscas, calzones rotos, sopaipillas o exquisitos picarones pasados dependiendo de la especialidad de cada región. Estas deliciosas masas […]

La tradición chilena de comer masas dulces fritas durante el invierno es un hecho. Nuestra memoria colectiva reconoce que reconfortarse en los fríos atardeceres de invierno es disfrutar de una buena cuota de sabores dulces, con esponjosas roscas, calzones rotos, sopaipillas o exquisitos picarones pasados dependiendo de la especialidad de cada región.

Estas deliciosas masas tienden a ser una atención de la ama de casa, ya que muy pocos restaurantes las venden, pasando a ser un rito familiar consumirlas, donde se rescatan los valores de unión y amistad.

Las roscas son características del centro-norte de Chile. En esta área se destaca por tener deliciosas formas de degustar esta masa y es tal la popularidad que se consumen tradicionalmente en celebraciones de cumpleaños y reuniones de amigos. Los sabores van variando dependiendo de la especia que se agregue, donde la canela en polvo y la ralladura de naranja son preponderantes en su sabor.

En cambio los calzones rotos son comunes de encontrar en el centro y sur de nuestro país, con ingredientes similares a los de las roscas. La diferencia está en que se corta la masa en rombos, luego se les hace una incisión en el medio, por donde se traspasa la punta, obteniendo su particular forma.

Para quienes prefieren lo salado, están las sopaipillas que a base de zapallo y manteca logran un atractivo color anaranjado. Sin embargo, en lugares altiplánicos como Putre la masa es más amarillenta. Uno de los rasgos propios de las sopaipillas de esa localidad es su inmenso tamaño.

Lo que tienen en común todas estas preparaciones, que varían a lo largo de Chile, es que son fritas, lo importante es hacerlo con un aceite de calidad. Además, cocinarlas es una instancia de encuentro con la familia para compartirlas junto a una bebida caliente -como un chocolate caliente-, escapando de las bajas temperaturas.

Publicado el 03.07.2008