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Los protagonistas de la Gastronomía

En la búsqueda del queso de cabra

Simón Peralta, ofrece sonriente sus quesos en uno de los pasillos laterales de la Vega. Sus vecinos, vendedores de aceitunas y especias, comienzan a reir sigilosamente cuando Simón posa orgulloso junto a esta vitrina láctea.

La Vega Central de Antofagasta, ofrece una infinidad de productos casi indescriptible, desde sus pasillos centrales hasta esos pasajes más escondidos en los costados, pueden descubrirse muchas elaboraciones de calidad que destacan por su sabor y frescura, el queso de cabra es una de ellas.

Los hay redondos, cuadrados, cremosos, consistentes, salados y de sabor equilibrado, todo depende de la preparación que se les dé, como también del gusto propio del comensal. Simón Peralta, expone su sabrosa vitrina hace seis años en la vega, pero conoce el oficio desde su juventud.

¿Cómo comenzó?

“No sabría decirte como empecé, pero tengo mucha cercanía con la cuarta región, soy del valle, por lo tanto, tengo el conocimiento del campo arraigado en las venas. Decidí dedicarme a esto, porque es un negocio conveniente en dónde lo único necesario es ser honesto.”

¿Por qué honesto?

“Porque el público espera que lo que vendas, sea realmente lo que compran. Es decir, que tu discurso no sea sólo para venderlo todo rápido, hay que entregar productos de calidad, sobre todo porque el precio es alto.”

En Antofagasta, ¿No hay quesos baratos?

“De cabra puede que sí, pero generalmente son de menor calidad o ilegales.”

¿Cómo se reconoce un buen queso de cabra?

“Hay que ver el color, el olor y sabor. Las distintas texturas o gustos, no dependen tanto del tiempo de maduración o la temporada, más bien de la elaboración del productor.”

¿Qué línea de quesos vende?

“Yo me preocupo que no tengan tanta sal y sean más bien cremosos, pero también tengo ácidos y más compactos. Es que de gustos no hay nada escrito y tengo que satisfacer a mis clientes.”

Alimento con historia

El queso de cabra remonta sus orígenes al Mediterráneo, según la historia láctea, ya que antiguamente en esta zona no existía abundante población de vacas, por lo que sus habitantes utilizaron la leche de la cabra y de oveja para preparar quesos.

¿Tiene buenos clientes?

“Claro, hay personas que vienen a comprar todas las semanas para sus propios negocios, incluso abastezco a algunos chefs de Enjoy”.

¿Tiene alguna buena receta con queso decabra?

“Lo más delicioso es ponerlos en un sartén a fuego lento con un poco de aceite de oliva y orégano. Cuando ya está derretido, se deja reposar un rato y después se puede servir con pan tostado”.

¿Cómo aconseja mantenerlos?

“Refrigerados a temperatura media, pero lo importante es consumirlo fresco, no dejar que pase tanto tiempo entre la compra y el consumo.”