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RestoNews

Análisis Gastronómico

Filete Trufado

Buscando nuevas propuestas llegué a Divinus, un lugar con carta inaugurada hace poco y según su afluencia de público, marcador de tendencias en Antofagasta.

Periodista Gastronómica

Estaba atardeciendo cuando recibí una llamada, una amiga quería verme, sin dudarlo pensé en invitarla a cenar, nada mejor que un lugar bello para una junta de “amiguis”. Divinus fue mi elección.

Llegamos a eso de las 20.30 hrs. y ya habían algunas mesas ocupadas, nos quedamos en el sector no fumadores, su decoración hizo que prefiriéramos el espacio ya que ambas quedamos encantadas con el imponente espejo y  una gigantografía de una apasionada pareja bailando tango.

Enseguida llegó un garzón a entregarnos la carta, decidimos por un “Filete Trufado” $12.500 y un “Ceviche Divinus” $5.300.

Luego de charlar un rato llegaron las preparaciones. El filete estaba montado muy bonito en dos piezas de carne rellenas con mix de setas frescas, bañadas de salsa a base de oporto y callampas de pino, esto acompañado de milhojas de wantán con verduras salteadas.

La carne estaba a punto, tenía un aroma que llenaba el lugar a setas silvestres combinado con toques a ajo. En el relleno setas frescas en pequeños cortes brunoise con tímidas láminas de trufas, realmente toques finos en olfato y exquisitos en paladar.

El acompañamiento eran hojas de wantán rellenas de verduras salteadas como pimentones de distintos colores, zapallos italianos, champiñones y cebolla. Algo que me llamó la atención fue el brillo con que resplandecían las verduras, y una cocción al dente potenciando los sabores al máximo.

Este plato estaba exquisito, completamente recomendable, novedoso y muy aromático, es preciso para un paladar exigente, ya que la complejidad en aromas hace que uno note algunos juegos de sabores que no son populares.

El ceviche tenía todo el estilo de uno peruano,  era un plato compuesto por un pocillo con el ceviche de corvina, pulpo y camarones, un pocillo con canchitas, choclo peruano y papas dulces.

Aunque fue la preparación que solicitó mi amiga, no dude en dar algunos bocados y la verdad es que estaba fresco y muy cítrico. No me canso de aplaudir esta preparación basada en la receta de nuestros vecinos, es realmente exquisita, las combinaciones de texturas y sabores la hacen un plato digno de reconocer.

Maridamos las preparaciones con vinos por copas de la casa ($3.500 c/u), aunque no hay variedad para escoger, ofreciendo sólo cabernet souvignon y souvignon blanc, para mi estuvo bien. Me sirvieron una copa de la viña Montes, año 2007, buen año para el vino, así que no me quejo por lo que bebí.

Luego de una noche entretenida, siento que acerté en mi decisión de escoger a Divinus, su comida nos hizo dejar de hablar para disfrutar de una gastronomía mágica. Me gusta la propuesta en carta, se logra visualizar nuevas sensaciones con productos un poquito más sofisticados.

Publicado el 20.08.2009