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Horas moliendo choclo

Los aromas de la albahaca combinados con el choclo son casi una oda al verano, la temporada de este delicioso maíz ya comenzó con la preparación de los exquisitos porotos con mazamorra, el pastel de choclo o las humitas. El choclo, elote o zea mays, como es su nombre científico en latín, es uno de […]

Los aromas de la albahaca combinados con el choclo son casi una oda al verano, la temporada de este delicioso maíz ya comenzó con la preparación de los exquisitos porotos con mazamorra, el pastel de choclo o las humitas.

El choclo, elote o zea mays, como es su nombre científico en latín, es uno de los cereales más producidos en el mundo y tiene origen en América. Desde tiempos prehispánicos, los indígenas lo ocuparon como dieta básica, los mayas por ejemplo, incluían este cereal en sus ritos funerarios para proporcionarles alimentos a los difuntos en sus vidas futuras.

Con la llegada de los europeos a nuestro continente, la planta fue exportada a España en primera instancia, para luego ser diseminada por todas las regiones de Europa y el mundo.

En cuanto a la historia de las humitas, podría decirse que es plato con variadas versiones pero con un origen común en los Andes Centrales, ya que los países que la consumen son Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú.

La base de choclo molido artesanalmente que es envuelto por hojas para luego ser cocido es usual, lo que varían son los condimentos, el agregado de carne al interior o las hojas que lo envuelven, ya que pueden ser de la misma mazorca, de plátano o bijao.

Por otra parte, el pastel de choclo es un plato típico de la zona central de Chile, sin embargo como la cantidad de pasta necesaria para cubrir una paila es menor, es más práctico cocinarlo en el norte, donde el precio de los choclos no siempre acompaña los deseos de disfrutar de estos deliciosos manjares.

Los porotos granados es otro producto floreciente en esta temporada, sus textura más fina permite preparar suaves porotos con mazamorra, con verduras picadas, o con cebolla y limón para una refrescante ensalada.

Quien no recuerda una tarde entera reunido con la familia, moliendo choclo en molinos manuales para lograr la consistencia de las exquisitas humitas y almacenar la pasta para hacer pasteles o porotos.

Por supuesto que en Restaurante Horno de Barro, pueden encontrarse todos estos montajes tradicionales del país, junto a una buena ensalada a la chilena, el picor del pebre o la textura esponjosa del pan amasado.

Publicado el 15.01.2009
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