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Inauguración Restaurant Océano

El miércoles 8 de julio fue un día especial, al fin pudo ser inaugurado el Restauant Océano, lugar ambientado en los azules del mar que contiene diversos ambientes para poder disfrutar tanto de una comida como de un trago.

Para los que aún no se ubican, les cuento que está en Av. Angamos llegando a Avelino Contardo y si quieren ver un mapa pueden hacer click en el logo del local que está en la página principal de este sitio web.

Llegué pasadas las nueve de la noche y un ambiente festivo se oía desde lejos, la música electrónica combinada con los olores de bocadillos con mariscos frescos despertaron mi apetito.

Subí hasta la terraza, en donde Lorena Rapimán y Claudio Sepúlveda me esperaban entre un grupo de gente que conversaba animadamente. De pronto, apareció Pancho Correa, dueño del restaurante y nos ofreció algo para beber.

Comencé con un pisco sour que estaba chispeante pero con las medidas justas de limón y hielo. Enseguida saboreé un bocadillo compuesto por congrio al merquén, que estaba bastante suave sin mucho picor.

Luego aparecieron en escena tacitas con risotto de osobuco. Debo confesar que siempre me ha cargado esta carne, su apariencia fibrosa y nervuda, no me gusta.

Pero igual me atreví a probarlas y creo que estaban deliciosas, realmente en esa preparación desaparece el pesado sabor de esa carne que nunca me ha gustado.

Seguí bebiendo mi pisco sour y escuchando los proyectos Claudio le proponía a Lorena, que hagamos una cata aquí y allá, que auspiciador para esto y para lo otro, etc. Mientras degustaba unos exquisitos ostiones a la romana en su concha, que explotaban en mi boca dejando su delicado dulzor.

Espero que podamos concretar alguna de estás ideas para los clientes y fieles seguidores de Restonomia.cl, si tienen una sugerencia o quieren experimentar algo en particular, posteen esta nota o dejen un mensaje en el muro de Facebook.

Luego fue el turno del infaltable ceviche, que según la impresión de todos en la terraza estaba increíblemente bueno. Tanto así que no sobró ni una cucharita con la preparación.

Para despedirnos, el postre fue láminas de chocolate negro y blanco con helado de vainilla encima, sencillo pero apropiado para este festín de sabores que espero repetir asistiendo al restaurante para disfrutar de esta maravillosa cocina de autor.

Publicado el 09.07.2009