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“No me achico ante nada”

Jenny Maureen, cuenta su experiencia ante el público antofagastino que gozó con Deep Purple.

Jenny Maureen dice tener al rock arraigado en las venas, por lo que se sintió parte del Festival Antofagasta Rock desde que lo anunciaron. Cuando el sábado 28 de febrero tuvo la oportunidad de ser la presentadora, recibió el rigor del público que desde las seis de la tarde esperaba ansiosamente a Deep Purple.

Sin embargo, gracias a su personalidad sólida y espiritual se mantuvo firme y ahora relata los detalles de una experiencia que define como un maravilloso regalo.

¿Cómo comenzaste tu incursión en el rock?

“Creo que desde el momento en que era un embrión escuché la mejor música gracias a mi mamá, la influencia musical es por sobre todo familiar, porque recibí una educación bastante atípica que me ha hecho ser como soy.

Tomando las palabras de Ian Gillan, vocalista de Deep Purple, el estilo rock se manifiesta cuando uno es completamente auténtico y sincero, no tienes que ponerte caretas ni nada, es así no más, se siente.”

¿Y en cuanto a lo laboral?

“He sido muy testaruda dejando de lado trabajos más formales, ya que siempre  busco hacer lo que me gusta, gracias a Krishna se me han dado las oportunidades en el momento preciso.”

¿Así llegó la propuesta de ser la presentadora en el Festival Rock Antofagasta?

“Sí, desde que nació el rumor de que vendría Deep Purple, me encargué de difundir el hecho en Antofagasta, a través de mi programa en la radio Desierto y cuando ya estaba confirmado, comentando todos los días en el matinal de Antofagasta TV.

Entonces, la Corporación Cultural se dio cuenta de mi interés en el tema y me lo propusieron. Para mi fue una sorpresa, pero estuve absolutamente dispuesta, porque es un doble regalo, por Deep Purple y estar ahí como presentadora.”

Incómodo

Para Jenny, el momento más desagradable fue cuando pifiaron a la alcaldesa. “Sentí que eran unos mal agradecidos, después de todo el municipio hizo una gran gestión para que el espectáculo se llevara a cabo”, explica.

¿Cómo te sentiste en el escenario? En un momento hubo pifias…

“Tiene que ver con una madurez espiritual, pero no me achico ante nada. Hay que aprender a separar las cosas, las personas se manifestaron por la ansiedad, iban a ver a Deep Purple, no a las bandas locales. Claro que hubo algunas que subieron la energía, como Los Gustavos y Dogs.”

Después de las pifias no volviste a salir.

“Bueno esa fue decisión del productor nacional, porque históricamente nadie presenta a Deep Purple. Ellos necesitan el espacio completo para que los técnicos trabajen y nadie los presenta.

Quizás el error estuvo en que primero se había planificado que entre cada banda habría música de relleno, por lo que mi tarea era sólo presentar. Sin embargo, el productor general dijo que nada de música y que yo rellenara mientras arreglaban el escenario para la banda siguiente.”

¿Pudiste compartir con Deep Purple?

“Nada, la orden era que cuando ellos llegaran el escenario debía estar completamente vacío. De porfiada me quedé unos segundos de más y logré tomarme una foto con Don Airey.”

¿Realmente piensas que el festival es un hecho histórico?

“Creo que se está marcando un precedente en la escena del rock para que más adelante se traigan a grupos como ACDC o Kiss. Y así dejemos de ser los típicos localistas jugados, que para ir a un concierto debemos arrancarnos a Santiago.

Pienso que recién ahora estamos siendo antofagastinos y antofagastinas, personalmente reverencio la actual gestión.”