web analytics

RestoNews

Análisis de Bebestibles

Noche de otoño en Beiramar

Una característica que realmente me agrada de este acogedor restobar es que posee un público bastante transversal. Pude ver parejas jóvenes que disfrutaban de un rico trago, grupos de señoras maduras que se reían constantemente e incluso había un abuelito, que aquella noche cumplía 77 años de edad.

Seguramente ha notado que las noches se han vuelto más frías. Poco a poco sacamos del guardaropa prendas como chalecos, polerones y pantalones largos. El próximo mes ya veremos que las bufandas, las chaquetas e incluso los guantes serán utilizados por gran parte de la población. Mientras tanto en el centro y el sur del país, celebran con alegría las primeras lluvias de un año que se ha pronosticado seco y frío.

Con este panorama, resulta cada vez menos estimulante caminar por la costanera y esto se puede apreciar en la evidente disminución del número de personas, que habitualmente deambulan por este sector durante los primeros meses del año.

Sin embargo, en el corazón del tradicional paseo del mar existe un local imbatible ante los días nublados y los gélidos atardeceres. Se trata de Beiramar, un restobar que cada fin de semana luce repleto y es la mejor alternativa para salir de la rutina.

Llegué alrededor de la medianoche y las mesas que ocupan el primer ambiente del recinto, estaban al máximo de su capacidad. Por ese motivo, me ubiqué en la barra, lugar de donde podía observar perfectamente el expectáculo de Cristian Díaz, que equipado con una guitarra eléctrica y algunas bases, animó efusivamente al público con música de bandas claves de los 80’s y 90’s como Los Prisioneros, La Ley, Los Enanitos Verdes y Fito Páez.

La carta de tragos de Beiramar es bastante extensa y además posee una variado stock de cervezas nacionales e importadas. Como usualmente comienzo con una cerveza antes de beber algo más fuerte, esta vez me incliné por una exquisita Kunstmann Miel, que en muchos lugares la ofrecen, pero al momento de perdirla no tienen el producto. Algo que acá no pasa.

Una característica que realmente me agrada de este acogedor restobar es que posee un público bastante transversal. Pude ver parejas jóvenes que disfrutaban de un rico trago, grupos de señoras maduras que se reían constantemente e incluso había un abuelito, que aquella noche cumplía 77 años de edad. Sin duda, una característica que no se da siempre y permite sentirse en un ambiente de relajo.

Luego de haber terminado el primer show de la noche, subió al escenario el doble del genial Sandro, quien realizó un entretenido número de imitación. Su presentación fue muy divertida y el clásico repertorio del trasandino hizo suspirar a la gran cantidad de mujeres que generalmente acuden a este lugar.

Yo bebía un expectacular Beira Gostoso, trago suave y muy dulce que sin duda está hecho para el suave paladar femenino. La preparación consta de licor de cassis, ron, jugo de piña, jugo de naranaja y abundante hielo frapé. Simple y delicioso.

Por esa noche mi meta ya estaba cumplida. Había asistido a un lugar caluroso y afable, donde sus dueños atienden personalmente al público y se preocupan de cada detalle, por el más mínimo que sea. Espero volver pronto y esta vez acompañado.

Publicado el 14.05.2009
etiquetas: » »