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Análisis Gastronómico

Plateada al Jugo

Si quieres comer algo chileno, no puedes dejar pasar Horno de Barro, el único restaurant completamente criollo en Antofagasta.

Periodista Gastronómica

Estaba en el centro y ya era una hora prudente para cenar. Desde hace varios días se me venía a la cabeza algo criollo, alguna preparación que me hiciera sentir el sabor de las típicas recetas familiares. De improviso pensé en Horno de Barro -¡Qué mejor!-.

Cuando llegué, clavé mi vista en los llamativos afiches donde se anuncia el segundo aniversario de este novel, pero interesante restaurant. La celebración pasada estuvo muy buena, con harto folclor y platos chilenos.

Otro dato que llamó mi atención son los viernes y sábados de música criolla, donde el restaurant se transforma en un escenario en que las cuecas y las tonadas tradicionales de nuestra tierra seducen a los comensales.

Dentro de una amplia carta de platos criollos y una gama de carnes de renombre, opté por la Plateada al Jugo acompañado con papas fritas y arroz. Mi novio es fanático de esta preparación y cada vez que puede me la recomienda.

Cuando llegó el plato, vi dos trozos de carne sobre la reducción de sus jugos junto con vino blanco. En aquel instante, logré oler el exquisito aroma de la comida típica chilena, de esa carne que la abuelita demora un par de horas en cocinar en una olla marmicoc. Una delicia que ansiaba comer.

En el primer bocado me di el gusto de hacer la prueba de fuego, que es cortar un trozo con el tenedor. De inmediato vi las fibras de carne que comenzaron a deshacerse y aparecieron las típicas hilachas que se forman al realizar esta acción. La plateada estaba blanda y suave al morderla.

En la salsa que la acompañaba se potenciaban los sabores de la cebolla, la zanahoria y el pimentón , que junto a la reducción queda con ese legendario sabor chileno. El arroz mezclado con la salsa resultó majestuoso, por lo que disfruto de este amalgama de sabores sin ninguna culpabilidad, mientras tanto dejé que las papas fritas se empaparan del mismo sabor.

El plato estaba exquisito, aunque traté de no comerlo entero ya que es una porción bastante grande, sin embargo me costó hacerlo. Las papas fritas caseras se convirtieron casi en un vicio y la carne es tan fácil de manipular que desapareció sin darme cuenta de ello.

Disfruto mucho Horno de Barro, creo que una de sus ventajas son sus preparaciones criollas como la plateada al jugo, sus enormes pasteles de choclos o de papas, sus exquisitas empanadas o sus carnes al horno de barro. En realidad, si quieres comer algo chileno, no puede dejar pasar Horno de Barro, el único restaurant completamente criollo en Antofagasta.

Publicado el 07.05.2009