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RestoNews

Análisis de Bebestibles

Quijote Sunrise

Elegí este lugar porque creo que lo primordial al sentarse frente a una barra, es que surja espontáneamente afinidad con la persona que se ubica tras ella y es fácil que eso suceda en La Taberna de Don Quijote.

La barra de La Taberna de Don Quijote se destaca de otras por su estructura robusta y por la ornamentación de su superficie cubierta de vidrio, la que simula ser una vasta extensión oceánica vista desde el cielo.

Generalmente voy a este pub a la medianoche, pero en esta ocasión llegué más temprano con el ánimo dispuesto para probar un buen trago que me serviría como precalentamiento en la primera noche de un ansiado fin semana largo.

Elegí este lugar porque creo que lo primordial al sentarse frente a una barra, es que surja espontáneamente afinidad con la persona que se ubica tras ella. Es aquel feeling especial el que te hace querer volver a visitar el bar, y si sumamos a eso la calidad de lo bebido, dicho sitio se puede convetir en un auténtico santuario donde perderse por lo menos por un momento.

Algo así ocurre en Qujote y aunque pensé encontrarme con su habitual barman, me hallé con la grata sorpresa de que Carlos Contreras, ex hombre de la barra de El Rito, se encuentra entregando una muestra de lo que mejor sabe hacer. -¡Pero ojo!- sólo durante los fines de semana.

Luego de revisar la carta de La Taberna de Don Qujote, que ofrece una coctelería bastante clásica pero elaborada con alcohol de excelente calidad y ameno precio (de esa que te deja sin caña y con el bolsillo sin daños) quise reencontrarme con el sabor del tequila, por lo que pedí el tradicional Tequila Sunrise ($3.500).

Al ofrecérmelo con mezcal, no dudé en aceptar y tomé gustoso este cóctel que también lleva granadina, hielo y jugo de naranja y piña, como ingredientes. Al primer contacto con mi boca, pude apreciar la delicadeza de lo que tomaba, pues a pesar de que el sabor del mezcal es bastante intenso y prepondera en el vaso, los jugos frutales apaciguaban correctamente el alto número de grados alcohólicos de este destilado.

Mientras disfrutaba de mi vaso, me aseguré de averiguar cómo funciona el happy hour en este lugar y supe que se trata de un fifty off, esto quiere decir que solamente se cobra la mitad del precio original, algo muy bueno, ya que no te obligan a beber dos tragos y además es posible encontrar whisky de buena calidad desde $2.000 o gin desde $1.700. Como para no creer.

Publicado el 02.07.2009