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Análisis Gastronómico

Sugerencias del Chef

Tuve el gusto de ir a la Trattoria Tarantella, este restaurante se ha convertido en mi elección preferida a la hora de darme un gustito.

Periodista Gastronómica

Mi expectativa era alta, porque luego de un ajetreado día y una reunión que había terminado cerca de las 23 horas, estaba cansada y con mucho hambre, lo único que quería era complacer mi paladar.

Recordé las pizzas que habitualmente como y llamé a Eduardo Gómez, chef de Trattoria Tarantela, pidiéndole que por favor se encargara él de mi alimentación porque sólo quería algo elaborado por sus manos. Enseguida llegué a Tarantella, estaba Eduardo esperándome con su hermosa sonrisa invitándome a pasar un grato rato con él.

Me esperaba con un aperitivo, ají sour acompañado de brosquetas. El cóctel era de similares características a las de un pisco sour, pero obviamente con finos toques de picor, lo encontré algo suspicaz, debo confesar que cuando vuelva seguro pido lo mismo, estaba muy bueno.

El apetizzer eran cortes de baguette crujientes con tomate y champiñones confitados combinados con queso de cabra al oliva y orégano. Con esto se comenzaron a calmar mis ansias por el plato fuerte.

Entre charla y risas llegaron los platos fuertes, degusté dos preparaciones ya que Eduardo está creando la nueva carta y quiso que le diera mi opinión. Son montajes que no están en la carta, pero usted podrá pedirlos como sugerencias del chef.

Iniciamos con “Dúo de Ñoquis” ($7.900) consistía en dos tipos de ñoquis, betarraga y zanahoria, bañados con una salsa a base de bechamel – o popularmente conocida como salsa blanca- tenía un aroma a panceta abridor de apetito, en sí la salsa era suave y delicada, pero lograba bien su finalidad de sobresaltar todos los sabores de la preparación. Me encanta la combinación de las pastas con este tipo de salsa.

Mi veredicto no pudo ser mejor, estaba exquisito, lo ñoquis tenían un porte considerable. Por otra parte, en estética el montaje es tradicional fusionando colores llamativos que lo convierte en un plato bonito. Realmente muy sabrosos.

Luego seguimos con “Ají de gallina en Capellettis” ($7.900), pasta grande en forma de anillo rellena. La salsa era de tomates frescos, se notaba que estaba licuada, sobresalían los tonos a romero, aunque según el chef tenía más condimentos como salvia, orégano y pimienta. Cuando comencé a degustar este plato ya estaba un tanto saciada, pero no pude dejar de comerlo.

La conversación se alargó varias horas, tanto así que al final conocí al que realmente cocinó para mí, su nombre es Gonzalo, el sous chef y mano derecha de Eduardo. Ahí entendí que el equipo es de excelencia.

Me encanta Tarantella, creo que a pesar de ser un restaurante joven, tienen potencial y la gastronomía  es espectacular.

Publicado el 23.07.2009
  • oriana paredes ch

    grande andy, felicitaciones, nunca dudé de tu talento . tia nana